Tlaxcala
REGIONALIZACIÓN

Las ocho regiones del Estado de Tlaxcala

Región El espolón de la sierra Nevada

La sierra Nevada, altísima, con sus cumbres volcánicas cubiertas por la nieve perpetua, se vuelve cada vez más baja y angosta hacia su extremo norte. Es en esta zona, boscosa y fresca, donde se encuentra la porción occidental de Tlaxcala. En toda la sierra se aprecia una gran variedad de rocas volcánicas: unas claras, casi blancas, que fueron depositadas por las erupciones volcánicas en sus faldas, otras de color crema o rojizo, y algunas más, oscuras.

Todas ellas atestiguan sobre la violenta historia de las erupciones que formaron los altos volcanes: Popocatépetl, Iztaccíhuatl, Tláloc (diferente del cráter Tláloc que está en la Malinche) y toda la mole de la sierra. Su parte tlaxcalteca es como un contrafuerte o espolón. Allí los sitios más altos son algo aplanados y de laderas suaves que, de pronto, se vuelven abruptas en su descenso a los valles. Sus tierras son de color naranja o amarillentas y a veces pardo. Hay suelos porosos de ceniza volcánica. Los colores de las rocas son casi siempre claros. Aquí contrastan los verdes brillantes del maíz con los más apagados de los pinos. Es el tramo menos húmedo y frío de la sierra por su altitud moderada y su cercanía a los llanos más secos.

Región El bloque de Tlaxcala

Entre la sierra Nevada y las faldas del volcán Malinche, separadas de ellas por cañadas profundas, existe una sierra ancha de laderas rocosas y abruptas y cimas aplanadas, surcadas por muchas cañadas y zanjas, que los geólogos han denominado bloque de Tlaxcala. No es exactamente una sierra ni propiamente una meseta, aunque a veces parece una u otra según desde donde se le mire. Es un paraje rocoso cuyas laderas están adornadas horizontales, que no son más que capas de materiales volcánicas y lacustres que se han depositado y endurecido a lo largo de muchos miles de años.

Es una región que no retiene el agua. Esta escurre por los arroyos o se infiltra entre la roca para ir a parar a los llanos más bajos de otros lugares. El contraste entre los colores de la época lluviosa y la de secas es grande: verdes en verano y grises en el invierno. Las del bloque de Tlaxcala son tierras agrestes. De relieves abruptos y suelos muy frágiles que beben cuidarse.

Región Los llanos de Apam y Pie Grande

En el noreste de Tlaxcala al pie de la Sierra Nevada, se extienden los llanos de Apam y Pie Grande, la mayor parte de su superficie quedan en  el estado de Hidalgo de aquí su nombre –Apam- que es el de una población de dicho estado y significa “Sobre el agua”.

En una vasta región de llanos, apenas interrumpido aquí y allá por alguna loma o arroyo al noreste de esta población la porción más norteña de la Sierra de Tlaxco, al sur y sureste la más elevadas del bloque de Tlaxcala y los lomeríos del centro, al poniente, por último la cola o espolón del altísima Sierra Nevada.

Región La sierra de Tlaxco-Caldera-Huamantla

Se eleva desde los llanos hasta unos 3400 msnm, sirve como frontera noreste de Tlaxcala  con Puebla y recibe diferentes nombres: Por el norte se le llama sierra de Tlaxco, Por el sureste como sierra de Huamantla, una Sierra volcánica, interrumpida al norte de Tlaxco por un gran volcán, el Huintépetl. Su ladera sur, del lado Tlaxcala es suave y sus cumbres algo aplanadas. Hacia su tramo poblano es abrupta, con muchas barrancas y cañadas.

Está formada por rocas volcánicas de varios tipos. Sus suelos son delgados y pedregosos. En sus laderas es común que el tepetate asome a la superficie. En esta sierra nacen el río Zahuapan  y otros de menor importancia. No obstante, su lado tlaxcalteca es más seco que el poblano, pues las montañas obstaculizan el paso de los vientos húmedos del Golfo de México, lo que provoca la sequedad tanto de esta parte como de los llanos de Huamantla.

En el municipio de Tlaxco se levantan montañas que siguen en importancia a la Malinche, como las serranías del Peñón y Rosario, a 3,359 metros sobre el nivel del mar, en los límites con el estado de Puebla, y el de Xaloztoc, situado a 2,254 metros de altitud.

paisaje

Región Los llanos y lomeríos del centro.

Al sur de la sierra de Tlaxco, entre los llanos de Pie Grande y Huamantla, se encuentran lomeríos, a veces suaves a veces abruptos, surcados por cañadas que enmarcan pequeños valles bajos y cuyas cumbres suelen transformarse en extensos llanos. Algunos volcanes y sierras pequeñas interrumpen el paisaje. Las rocas que forman la región son volcánicas, de colores claros, amarillentos y rosados. Son sólidas pero no muy resistentes.

Están  constituidas por pedruscos que se han soldado entre sí, y que fueron arrojados por la Malinche y otros volcanes. Es posible que alguna vez hayan formado un extenso llano alto o meseta; ahora se han erosionado por corrientes de agua como las del río Zahuapan y sus afluentes que, al atravesar la región, labraron las cañadas y laderas de lo que ahora son lomas y llevaron los pedruscos arrancados a éstas hasta el fondo de los valles, produciendo suelos fértiles y profundos.

Los suelos de las lomas son poco profundos  y en ellos se encuentran maizales, pirules y ahuehuetes. Cerca de los ríos son arenosos y aun pedregosos. En las cimas del suelo es de una profundidad moderada, e independientemente de las siembras abundan arbustos y árboles de diferentes tipos. En cañadas, donde afloran la roca y el tepetate, se aferran  los encinos, nopales y pastos. Las lluvias vienen del norte; en el verano caen con fuerza y se llevan suelo y rocas de  los lugares que no están cubiertos por  vegetación, arrastrándolas por las cañadas y depositándolas en los valles. En algunos llanos se acumula el agua y forma lagunas y ciénegas, como la de Atlangatepec que se creo artificialmente.

Región El gran llano de Huamantla

Entre la sierra de Huamantla y las suaves faldas de la Malinche se extiende un llano ancho y alargado; El Gran Llano de Huamantla. Sus suelos arenosos de tonos claros y su vegetación  de pastizales y matorrales le dan un aspecto distinto al paisaje del resto del estado. Es un llano reluciendo y dorado a la luz de mediodía del oriente tlaxcalteca. Se puede dividir en tres regiones: al norte la bajada de la sierra de Huamantla suave y surcada de arroyos paralelos;  al sur, el abanico de la falda de la Malinche y al centro el fondo del llano casi perfectamente liso.

Aquí se recolectan las aguas de las serranías circundantes. En tiempos pasados probablemente alojó un lago que se prolongaba hasta el estado de Puebla, en lo que ahora es san Juan de los Llanos. De no llegar estas agua de las serranías al fondo del llano, el clima seria mucho más seco pues la zona menos  lluviosa de Tlaxcala.

Región El valle de Tlaxcala-Puebla

Este valle casi cuadrado limita al norte con las laderas escarpadas del bloque de Tlaxcala. Hacia el poniente se eleva suavemente hasta alcanzar las faldas de la sierra Nevada; por el oriente termina donde comienzan las espaciosas faldas del volcán Malinche, y por el sur se pierde en el estado de Puebla.

Es muy extenso y hasta hace poco alojaba varios llanos menores. Su paisaje está lleno de campos fértiles, separados por hileras de árboles añejos que sombrean los caminos y canales. En algunos lugares todavía quedan ciénegas  y lagunas, como es el caso de   Acuitlapilco, rodeado de tulares. Casi no queda nada  de su vegetación original, que fue sustituida por  plantas útiles al hombre. Varias lagunas fueron desecadas para dedicarlas al cultivo, pero los subsuelos grises y  manchados  por la acción  del agua testimonian sobre su pasado lacustre. Los dos ríos más importantes del estado atraviesan el valle: el Atoyac, recién nacido, y el Zahuapan, que se une a aquél.

Región El volcán Malintzi (La Malinche)

Este enorme pico domina imponente el panorama tlaxcalteca, con sus 4,460 metros sobre el nivel del mar, es decir unos 2,300 metros arriba de los llanos que lo rodean. El volcán tiene forma de cono con extensas laderas. En sus faldas surgen algunas cumbres, como el pico de Xaltonele, el cráter Tláloc y el cerro Cuatlapanga. Los grandes volcanes del centro de México, como el de la Malinche, comenzaron a formarse a mediados del periodo terciario, hace unos 35 millones de años. Han tenido, a lo largo del tiempo, varias erupciones que lo han hecho crecer y elevarse.

Algunas de las erupciones de la Malinche fueron inofensivas; otras erupciones fueron más ruidosas y violentas: Malinche arrojaba por los aires trozos de roca, o bien cantidades enormes de polvo y arena volcánica mezclados con trozos de obsidiana que caían en sus faldas o eran arrastradas por el viento hasta los llanos. Parte de esa arena volcánica se ha cementado y forma en la actualidad los tepetates duros que abundan en Tlaxcala.  La Malinche no es el único volcán del Estado. Prácticamente todos los cerros y sierras de Tlaxcala son volcanes están formadas por rocas vomitadas por estos. Los hay por docenas.

Hoy, la Malinche, está aparentemente apagada y tranquila. En sus faldas hay bosques, los más bajos son de encinos y conforme se va subiendo, se encuentran los pinos y oyameles. Más arriba hay pastizales. Sin embargo su cumbre, que ya no tiene vegetación, a veces se cubre de nieve, como los volcanes más altos, y es tenida por la zona más fría del estado de Tlaxcala. En sus laderas el clima es más templado, pero también es el más lluvioso.

Es que allí llueve casi todo el año, aunque los chaparrones más fuertes y frecuentes caen entre los meses de junio y septiembre. De la Malinche bajan arroyos en todas direcciones. Algunos sólo llevan agua en la época lluviosa. Al pie de sus faldas surgen manantiales, unos de agua potable y otros de aguas termales, que salen a la superficie, después de calentarse en el interior aún no completamente apagado del volcán.

Enciclopedia de Los Municipios y Delegaciones de México
Estado de Tlaxcala.